domingo, 30 de septiembre de 2012

“¿Te importa que te paguemos con piedras?" Pelayo a Al Qama




Don Pelayo fue un noble visigodo que posteriormente se convertiría en monarca del reino de Asturias y que durante las incursiones árabes a la península Ibérica, lideró dos rebeliones. Tras la primera, en  718, fue llevado prisionero a Córdoba, de donde escapó, para liderar una segunda revuelta (se ve que era un hombre constante… o terco como una mula). El caso es que se negaron a pagar  los impuestos exigidos por los árabes (tipos listos, ¿quién quiere pagar impuestos para que se lo lleven todo cuatro corruptos, (o peor, los bancos)? Menos mal que los tiempos cambian ¬¬)

El caso  es que en 722 y puesto que Munuza (el bereber de turno que los árabes pusieron como gobernador) fue incapaz de someterlos pidió ayuda a Córdova  y fue enviado el general Al Qama para acabar con el problema (en realidad querían cobrar, o desahuciarlos, como hemos dicho antes, esas cosas que ya no pasan).

Cuando Al Qama dijo que quería cobrar, Pelayo dijo que por supuesto, que le acompañara a donde tenían las pied… el dinero.  Y le condujo a donde los rebeldes esperaban a los musulmanes, un lugar estratégico para hacer perder la capacidad de maniobra de sus tropas y emboscarlas (sucio, como a mí me gusta). Cuando llegaron  Pelayo se dirigió al general  acuñando la cita que hoy nos ocupa, acto seguido llovieron sobre los árabes, palos, piedras,  flechas, ñordos (no, esto último no). A la vez que unos  soldados escondidos cargaron desde una cueva que para los musulmanes había sido invisible (llevar gafas o morir, si ya lo digo yo).

Así empezó la batalla de Covadonga, considerada el arranque de la reconquista y por eso  “Asturies  ye España y lo demás tierra conquistada”.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

“Después del baño tomaré una infusión de polio” Franklin D. Roosevelt




Político, diplomático y abogado estadounidense, que llegó a ejercer como el trigésimo segundo Presidente de los Estados Unidos.  Tuvo la inmensa suerte de ser el presidente durante la II Guerra Mundial (seguro que todos desearíamos haber estado en su lugar).

Pero antes de llegar a presi, su  carrera política se vio interrumpida por la polio que le significó una parálisis parcial. Como consecuencia Roosevelt se apartó de la escena pública y muchos dieron por sentado que no volvería jamás a la política (pero volvió mejorado y “to Tunning”, le habían puesto ruedas… No, espera, era una silla).

Cuentan que pudo contagiarse de polio nadando en el agua estancada de un lago cercano a donde la familia Roosevelt estaba de vacaciones.  Sin embargo, la verdadera razón fue el encargo que le hizo a su mayordomo, que muy diligente, aunque un poco extrañado,  le proporcionó lo que pedía.  Y es que pronunciando la frase en cuestión, el señor Roosevelt erró en la pronunciación y donde quiso haber dicho poleo dijo Diego.

martes, 11 de septiembre de 2012

lunes, 10 de septiembre de 2012

“¡Voy a jugar con cosas radioactivas, a ver si me salen superpoderes" Marie Curie




Marie Salomea Skłodowska Curie fue una química y física polaca, posteriormente nacionalizada francesa. Pionera en el campo de la radiactividad. También fue, la primera persona en recibir dos premios Nobel y la primera mujer en ser profesora en la Universidad de París.

Junto con Pierre Curie y descubrió los rayos X y la radiactividad natural, también descubrieron los elementos Polonio y Radio y que el torio podía producir radioactividad.

Todas estas investigaciones sin embargo tenían un objetivo concreto: convertirse en una superheroina, y es que Marie era una gran aficionada a la lectura, en concreto a los cómics y admiraba lo que Bruce Banner (el increíble hulk) había logrado. Así, esta afirmación  fue toda una declaración intenciones.

Una pena que en vez de superpoderes desarrollase ceguera y anemia aplásica y muriese a consecuencia de ello.


jueves, 9 de agosto de 2012

“¡Qué manía de tragarse mis llaves se han cogido las putas!” Jack el destripador




Para quien no lo sepa ya (para saberlo no hace falta ni leer, con que vayas al cine sobra), Jack el Destripador (Jack the Ripper en inglés) es el más conocido de los seudónimos que se le dieron a un asesino en serie  no identificado que básicamente se dedicó a matar prostitutas en 1888, principalmente en el distrito de Whitechapel y las zonas pobres de los alrededores , en Londres.

Una noche en la que cometió uno de estos crímenes y ya mientras procedían al levantamiento de lo que quedaba del cadáver, uno de los policías presentes oyó como le susurraban ésta frase, a lo que el policía contestó: “Ya ves, es que no tienen rememedio.”


viernes, 3 de agosto de 2012

“!Uy qué torpe! ¡Se me ha caído el cuchillo!” Guzmán el Bueno




Alfonso Pérez de Guzmán fue un militar  y noble leonés que pasó a ser parte de la leyenda Española por la defensa de Tarifa, que le encargara el rey Sancho IV. Amenazada por el infante Don Juan que en 1294 inició el sitio.

Al ver éste que no podía tomarla ni tentando a Don Alonso, ni por la fuerza,  recurrió a presentar ante la muralla a Pedro Alonso, hijo de Guzmán, maniatado y amenazar con degollarlo allí mismo si no rendía la ciudad. En este momento y antes que rendir Tarifa,  cuenta la leyenda que Guzmán el bueno prefirió arrojar su daga para que con ella, si era preciso, acabara con la vida de su hijo (cosa que así hizo el infante, degollando, decapitando y catapultando la cabeza de Pedro a la ciudad). Tarifa no pudo ser tomada.

Pero la verdad tras esta historia es otra: 
“(…)Guzmán el Bueno andábase las uñas hurgando con su cuchillo cuando se vinieron a la muralla amenazando con matar a su hijo, cuando se acercó a ver que acaecía, tropezó y el cuchillo cayó muralla abajo (…)” Extracto de una crónica del sitio de Tarifa que me acabo de inventar.


sábado, 28 de julio de 2012

“Pues ahora me enfado y no respiro... Bueno mejor os mato a todos" Stalin



Stalin fue el  Secretario General del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética desde 1922 hasta su muerte en 1953. El cargo no se consideraba como la máxima posición dentro del Estado soviético, pero  Stalin acaparó cada vez más poder en sus manos tras la muerte de Vladímir Lenin en 1924. Al final consiguió hacerse con la jefatura de estado.

En esta posición  se sentía continuamente amenazado (no le fueran hacer lo que él hizo) y cuando algo no le petaba se cabreaba, pero decidió que eso de no respirar no era muy saludable así que pensó que era mejor cargarse a todo el que le tocara un poco los cojoncillos, nada más que entre 20 y 60 millones de rusos.